
Llegado el invierno, la nieve cae sin cesar.
En la fotografía, un bonsai creado sobre roca siente los rigores de la época.
Pero estos pinos oregones disfrutan de la nieve caida y se empinan hacia el cielo buscando los pocos rayos de sol que se esparcen por el firmamento.
El trabajo en esta estación del año, ha mermado considerablemente, por lo que ahora es hora de disfrutar de las sensaciones y emociones que nos proporcionan nuestras plantas. Una relación de cuidado y entrega mutua.

1 comentarios:
Muy lindo e instructivo el blog.
Me gusta mucho esta foto.
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